Monari Valentina i Celis Felipe

Residencia 2020
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Category
Residència 2020
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Juan Felipe Celis, Valentina Monari
TALLER DE PLANTOGRAFIA

El taller de plantografía, es un proyecto presentado por una pareja de artistas gráficos,
Valentina Monari y Felipe Celis.
Nuestra colaboración empezó en el finales del año 2018, cuando nuestros caminos
se encuentraron en Bogotá, y desde el primer momento nuestra investigación se
vio influenciada mutuamente, algo normal con una extraña pasión compartida por
la impresión tradicional y la naturaleza. Esto nos llevó a encontrarnos de nuevo en
el 2019 para materializar estas ideas, produciendo obras que atraviesan el lenguaje
de la impresión para intentar entender el mundo vegetal, su relación con el medio
ambiente y su papel fundamental para el desarrollo de la vida en la tierra.
Estudiar el mundo vegetal, y en especial las increíbles formas en que se relaciona con
los seres que lo rodean, ineludiblemente nos llevó a preguntarnos por nuestro lugar en
el mundo (como humanos y como artistas) y cómo es nuestra relación con este.
El panorama mundial no parece ser muy alentador, “Vivimos en una sociedad enloquecida
por su necesidad de crecer, reemplazando lo orgánico por lo inorgánico,
el suelo por el cemento, los bosques por la tierra baldía y la diversidad de formas de
vida por los ecosistemas simplificados; en resumen, un retroceso en el reloj evolutivo
a un mundo anterior” (Bookchin, 1990).
Este es el camino de una sociedad consumista que no se detiene a pensar en consecuencias,
solo piensa en ir hacia adelante pero que en realidad no sabe muy bien
para donde va.
Tomar conciencia y volverse activistas es, según nosotros, dejar de considerarse
seres extraños, o peor, seres superiores protectores de la naturaleza, en cuanto nosotros
mismos somos parte de ella. Sin embargo no podemos olvidar que toda acción
humana tiene una consecuencia, que inevitablemente afecta en su entorno,
por esto tenemos que ser conscientes de nuestro lugar en el mundo y tomar una
posición sobre la temática ambiental, preguntarnos qué tipo de consecuencia traen
nuestras acciones y elecciones, buscando una forma de equilibrio y colaboración
con la naturaleza.
Como impresores nos enfrentamos todos los días a debates morales sobre el impacto
de nuestras prácticas en el medio ambiente.

Es que las técnicas tradicionales pueden ser muy descuidadas, y en muchos casos
nocivas, para el mundo natural. El constante uso de químicos, desde las tintas hasta
los productos para limpiar, hacen de las diferentes técnicas de impresión manual,
prácticas de un alto impacto ambiental. Más de una vez nos hemos preguntado
seriamente si vale la pena o si tal vez es hora de abandonar estas prácticas y buscar
nuevos medios de expresión acordes a un compromiso ecológico.

Nuestra metodología de trabajo toma como ejemplo las plantas, que se adaptan al
medio donde se encuentran, aplicando los principios de ecología y el decrecimiento:
atenerse a los recursos disponibles, no consumir más de lo que no se puede
regenerar, no romper el equilibrio de la homeostasis.
En este sentido el decrecimiento, osea volver a tecnologías más sencillas, no es visto
como la consecuencia de un fracaso sino como una elección activa.
Estos serán los principios que guiarán todo nuestro proyecto.
Empezamos con un estudio del territorio, haciendo énfasis en plantas, minerales y
demás materiales de los cuales podríamos extraer el color. Estos colores serán únicos,
ya que están ligados al lugar, aportando un componente estético y de pertenencia
a las impresiones realizadas con ellos. Igualmente las matrices serán realizadas
a partir de material presente en la naturaleza o usando objetos encontrados, a los
cuales daremos una nueva utilidad. Para terminar con un estudio de la producción
de papel a partir de la fibra vegetal o de papeles para reciclar.
El uso de diferentes materias orgánicas y ningún químico, conlleva a la aceptación de
lo efímero como una cualidad de la obra.
Tanto los pigmentos como los papeles, son una especie de materia viva que reacciona
a la luz, el aire, agua y diferentes agentes, con efectos que puede ir desde
cambios de color y forma, hasta la creación de pequeños organismos como moho
o hongos. Pensamos no solo aceptar esta cualidad, sino intentar explotarla lo más
posible, oponiéndonos abiertamente a la idea de naturaleza como paisaje estático.
“Imágenes de la naturaleza como “paisaje” pueden ser edificantes espiritualmente,
pero son ecológicamente engañosas. Fija en el tiempo y el espacio, está imaginería
nos conduce fácilmente a olvidar que la naturaleza no es una visión estática del
mundo natural, sino la larga y acumulativa historia del desarrollo natural”(Bookchin,
1990).
Finalmente, nos gustaría dejarle la voz al paisaje mismo, transformarnos en voceros
y amplificadores, que con nuestra investigación técnica pueden ayudar a difundir el
mensaje positivo y revolucionario del mundo vegetal.
Sin embargo no debemos olvidar el informe de las técnicas de reproducción al
desarrollo cultural humano, gracias a estas se creó la imprenta, lo que llevó a una
expansión del conocimiento sin precedente alguno. Las técnicas de impresión tradicionales
han sido una herramienta predilecta de diferentes movimientos sociales
gracias a su práctica, economía y posibilidades de difusión a gran escala, aún
hoy en día es común encontrar carteles hechos en grabado, pegados en las calles
o apoyando alguna marcha. La reproducción de la imagen rompió con el carácter
hegemónico del arte y lo regresó accesible a nuevos públicos. Aportes tan grandes
para el hombre y la sociedad, no se pueden desechar tan fácilmente.
Queremos aprovechar la residencia en CACIS para repensar todo nuestro proceso creativo
como impresores desde una perspectiva ecológica.
Para esto proponemos un proyecto gráfico concebido desde un compromiso
ecológico, donde la naturaleza deja de ser una musa lejana para convertirse en un
elemento activo del proceso. Repensar la técnica, más allá de una forma de copiar
una imagen, como una exploración estética a aves de una investigación matérica.
Empezando por papeles y pigmentos creados manualmente a partir de las plantas,
piedras, barro y demás elementos propios del ecosistema, hasta replantear las técnicas
en función de los productos que la naturaleza ponga a nuestra disposición.
En otras palabras proponemos crear un taller de gráfica, totalmente funcional usando
solo elementos encontrados en el lugar.
Este proyecto nace desde la seria intención de volver coherentes el desarrollo natural
y artístico, cada uno en los términos del otro y de mostrar lo relevantes que son
para nuestra época y para la construcción de una sociedad ecológica. El objetivo
no es sustituir todo el proceso perteneciente tradicionalmente al mundo de la impresión,
más crear un nuevo imaginario técnico, una base que pueda ser útil para
nosotros y para otros impresores, compartiendo los resultados de la investigación